El agua es el alimento primordial para llevar una vida saludable, y es indispensable para quienes realizan entrenamiento físico. El cuerpo humano está compuesto de entre un 55% y un 78% de agua, dependiendo de sus medidas y complexión. Para evitar desórdenes el cuerpo necesita alrededor de siete litros diarios de agua; la cantidad exacta variará en función del nivel de actividad, la temperatura, la humedad y otros factores. La mayor parte de esta agua se absorbe con la comida o bebidas (no estrictamente agua). Una mayoría de expertos considera que unos 6-7 vasos de agua diarios (aproximadamente dos litros) es el mínimo necesario para mantener una adecuada hidratación. El agua constituye uno de los elementos más esenciales, ya que el hombre puede vivir semanas sin alimentarse, pero si no ingiere agua muere en pocos días. El agua es componente imprescindible de la sangre, la linfa, las secreciones, el intersticio (líquido extracelular) y de todas las células (líquido intracelular); en cantidad y peso es además el mayor componente del organismo humano. El agua es tan importante como el aire; nos ayuda a mantener una piel radiante y lozana, ya que sin agua nuestra piel se deshidrataría y envejecería prematuramente, un rostro deshidratado tiende además a presentar imperfecciones en su pigmentación, miliums (pequeños quistes parecidos a granos de amaranto), asfixia cutánea y sobre todo arrugas. En cuanto al resto del cuerpo, el agua no engorda, es coadyuvante para combatir la celulitis, distrae el hambre, evita la cistitis, ayuda al buen funcionamiento de los riñones, estimula la circulación periférica y limpia los poros; en fin, adquirir el hábito de beber agua nos proporciona salud y belleza. Por lo tanto: ¡Salud y belleza con un buen vaso de agua!

