Hay dos cosas realmente fundamentales con respecto a tu alimentación si tu objetivo es bajar
de peso:
La cantidad de
calorías que ingieres y la calidad de los alimentos que eliges para tu dieta.
CALORÍAS.
Cantidad de energía ingerida
Si
quieres quemar grasa tienes que tener un déficit
calórico, y la manera más fácil de conseguirlo es simplemente ingiriendo menos
calorías. Las proporciones de los macronutrientes determinan si pierdes peso principalmente en la forma de grasa (¡esto es lo que buscamos!) o músculo (lo cual no buscamos, no es saludable).
Lo cierto es que
el déficit calórico es imprescindible y la manera más fácil de conseguirlo es ingerir menos calorías. Y en esto sí que la CALIDAD de la comida tiene mucho que ver.
Calidad
en la alimentación
Si la cantidad de lo
que comes es lo que más determina tus niveles de grasa corporal, la calidad de
los alimentos es lo que más determina tus niveles de salud.
Calidad se refiere a los tipos de alimentos, por ejemplo, una dieta alta en verduras, frutas y pescado tiene muchísima más calidad que una alta en comida frita, dulces y comida procesada.
Una dieta equilibrada asegura que tu organismo reciba todos los nutrientes y vitaminas que necesita para funcionar de manera óptima. Aunque tengas un déficit calórico, si solo comieras comida procesada, sin nada de verduras y frutas, a largo plazo tu salud se vería gravemente afectada. Puede que obtengas un cuerpo magro, pero no vas estar sano. Y sí lograrás cambiar tu apariencia pero sobretodo bajarán tus niveles de energía, lo cual no es un riesgo aconsejable a correr.
Alimentarse de manera sana hace que sea más fácil para tu organismo el quemar grasas. No solo porque es más fácil tener un déficit calórico sino también porque hay muchos alimentos que ayudan al cuerpo a metabolizar grasa. Comprende que una carencia de vitaminas y minerales puede disminuir tu metabolismo.
Tips para una dieta de
buena calidad:
-
Proteína
magra: aves, pescado, mariscos, huevos (clara preferentemente), lácteos
descremados.
-
Abundancia
de verduras y frutas.
-
Granos
y cereales integrales preferentemente, y en cantidades moderadas.
-
Cantidades
pequeñas pero suficientes de las grasas buenas como el aceite de oliva, el aceite
de maní o de coco, inlcuír frutos secos en el desayuno como las nueces o
almendras.
-
Cantidades
muy pequeñas de azúcar buena, se recomienda en la mañana una cucharada de miel pura
o mermelada de bajas calorías.
-
Evita
la comida rápida y las comidas pre-cocidas o congeladas.
-
No
agregues sal a todas tus comidas, ya que retiene líquidos.
-
Adereza
tus vegetales con limón o un poco de vinagre.
-
Bebe
dos litros de agua fresca por día.
Recomendación. Si estás entrenando
para perder peso y quieres mantenerte saludable, debes consultar con un
médico nutricionista que pueda acompañarte en este proceso. Recuerda, aunque
comas “sano” puede que sobren calorías en tu dieta, y ese exceso se almacenará
en forma de grasa.
En
conclusión, es la cantidad o suma de energía de lo que se ingiere cada día
lo que más influye en la cantidad de grasa que quema o gana el cuerpo. Significa que si un día almuerzas
mucho, será mejor que en la cena comas liviano. Si sabes que una noche tienes compromisos (reunión, fiesta, cena de negocios, etc) y vas a tener una cena
copiosa, pues entonces ese día almuerzas menos cantidad. Y si de vez en cuando comes algo de comida
que “engorda” no tendrás graves repercusiones en tu organismo siempre que la
cantidad de calorías ingerida en ese día no exceda la cantidad quemada por tu
cuerpo.
Siempre
asegúrate que tu cuerpo esté bien nutrido. Lleva una vida activa y haz un adecuado ejercicio, de modo que no tengas que preocuparte en contar calorías de forma estricta,
siempre y cuando controles bien la calidad de tus comidas.
¡¡Así
te sentirás mejor, te verás bien y tu cuerpo se mantendrá saludable!!

